Tratamiento dental de los pacientes sometidos a radioterapia de cabeza y cuello.
Efectos de la radiación en la mucosa oral
Efectos de la radiación en la movilidad de la mandíbula
Efectos de las radiación en las Glándulas salivales
La xerostomía dificulta llevar una alimentación normal debido a la disfagia. Por tanto, los pacientes pueden adoptar una alimentación más cariogénica. La «caries de radiación» incontrolada puede destruir rápidamente la dentadura remanente y predisponer al paciente a infecciones graves en el maxilar y la mandíbula.
Efectos de la radiación en el hueso
Evaluación de la dentadura antes
de la radioterapia
- Estado de la dentadura residual.
- Conocimiento del estado dental del paciente.
Preparación de la dentadura
para la radioterapia y mantenimiento
después de la irradiación
Método para realizar extracciones
preirradiación
Intervalo entre las extracciones
preirradiación y el comienzo
de la radioterapia
- Si el tercer molar inferior esta parcialmente erupcionado se recomienda realizar su extracción para prevenir la infección pericoronaria.
- Si el diente está totalmente retenido dentro del hueso de la mandíbula es más eficaz dejarlo en vez de extraerlo y esperar a que la zona se cure.
Métodos de tratamiento de dientes cariados después de la radioterapia
- Dientes cariados después de la radioterapia deben ser tratados inmediatamente para impedir que la infección se extienda, reforzar las medidas de higiene oral (incluida la aplicación de flúor).
- Dientes con la pulpa necrótica, pueden ser tratados endodonticamente con cuidado y protección antibiótica y rebajarse la superficie oclusal del diente.
¿Pueden extraerse dientes después de la radioterapia? Y, de ser así, ¿cómo?
- Sí se pueden realizarse extracciones después de la radioterapia.
- Si hay que extraer el diente, el dentista puede realizar una extracción rutinaria sin cierre de tejido blando primario o una extracción quirúrgica con alveoloplastia y cierre primario.
https://www.propdental.es/blog/odontologia/contraindicaciones-de-las-extracciones-dentales/
- Existe cierta incidencia concomitante de osteorradionecrosis.
- Se recomienda el uso de antibióticos sistémicos.
- Una técnica auxiliar eficaz es el uso de oxígeno hiperbárico (OHB) antes y después de la extracción del diente.
- Los pacientes que eran edéntulos antes de la radioterapia pueden ser tratados adecuadamente con prótesis bien realizadas y la fabricación de dichas prótesis puede proseguir una vez que se hayan superado los efectos agudos de la irradiación.
- Los pacientes que se volvieron edéntulos justo antes o después de la radioterapia presentan más problemas, con ulceraciones mucosas y osteorradionecrosis subsiguiente; es importante ser prudente y examinarles con frecuencia después de colocarles las prótesis, de manera que se puedan realizar ajustes y retocar puntos dolorosos que pueden desgarrar la mucosa y exponer el hueso.
El tratamiento ideal de pacientes cuyas mandíbulas han recibido radiaciones es el empleo de un aparato aguantado por implantes dentales para evitar cualquier contacto entre el aparato y la mucosa, ya que la ulceración de esta última puede causar osteorradionecrosis.
-Variables a evaluar cuando se considera la colocación de implantes dentales en hueso irradiado:
- El tipo de radiación, la dosis, las zonas a irradiar, el tiempo transcurrido desde el tratamiento, la protección proporcionada al hueso durante el tratamiento y las propias respuestas fisiológicas del paciente (que a su vez se ven afectadas por la edad, el sexo, la genética, el consumo de tabaco y circunstancias sistémicas).
- Otros factores críticos son si los implantes serán colocados en el hueso mandibular receptor, en injertos de hueso irradiados o en hueso que ha sido trasplantado después de la radioterapia.
Los estudios que han proporcionado la estrategia en el uso de implantes en el hueso irradiado, en general han demostrado que:
- A mayor radiación entregada, mayor es la tasa de fracaso de los implantes endoóseos.
- A mayor intervalo de tiempo entre la radioterapia y la implantación, mayor será la tasa de fracaso.
- Cuando fallan los implantes en pacientes irradiados, por lo general fallan temprano, antes de la reconstrucción protésica, lo que indica el fracaso de la osteointegración.
- La combinación de radiación y quimioterapia tiene un efecto particularmente negativo en el resultado de la osteointegración.
- La supervivencia del implante en pacientes irradiados tiende a ser más alta en el maxilar superior que en el inferior.
- Los implantes más cortos tienen el peor pronóstico.
- El tratamiento con OHB reduce las tasas de fracaso de los implantes.
- Se ha demostrado que el éxito de la retención del implante está directa y positivamente relacionado con la cantidad de radiación a la cual fue expuesto el hueso. Si la cantidad de radiación es menor que aproximadamente 4.500 rad (45 Gy), se pueden colocar implantes con cuidado. Cuando la cantidad de radiación excede esta cantidad, se debe pensar en tratamientos con OHB preoperatorio (20 a 30) y postoperatorio (10).
- El tiempo necesario para la osteointegración se alarga en pacientes irradiados debido a la menor actividad metabólica del hueso, por lo que los implantes no deberían ser cargados durante al menos 6 meses después de su colocación.
Es importante resaltar que la osteorradionecrosis puede causar un dolor intenso.
- La mayor parte de heridas de menos de 1 cm se regeneran finalmente, aunque puedan necesitarse de semanas a meses.
- Para heridas que no se regeneran o áreas extensas de osteorradionecrosis, puede estar indicada la intervención quirúrgica. En este caso, se puede intentar la resección del hueso expuesto y un margen de hueso no expuesto y el cierre de tejido blando primario.
La imagen fue extraída de: Hupp, J. R., Ellis III, E. & Tucker, M. R. (2014). Cirugía Oral y Maxilofacial Contemporánea. En Tratamiento del paciente sometido a radioterapia o quimioterapia (Sexta Edición). Elsevier España, S.L.
Dentro de otras recomendaciones para el tratamiento de pacientes con osteorradionecrosis están:
- La terapia OHB junto con la intervención quirúrgica.
- La reconstrucción con injertos para defectos de continuidad.
- Las técnicas de injerto microvascular libre. Estos injertos de hueso tienen su propia irrigación procedente de una nueva conexión de vasos sanguíneos y son, por tanto, menos dependientes de los tejidos locales para su recuperación y curación.






















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